Posteado por: Ricardo en: Miércoles 19 - Marzo - 2008
Salve, Sir Arthur C. Clarke, los que siguen vivos te recuerdan.
Desde Vega, hasta Orión, desde la Tierra hasta Titán, los asombrados ojos de las más fanaticas generaciones de aficionados a la cienca-ficción te salvarán en su memoria.
El principal profeta de la era espacial se despide y nos da la esperanza de su legado.
Tras pasar la Segunda Guerra Mundial como especialista de radares, comenzó a estudiar matemáticas y física en el prestigioso King’s College, mientras publicaba relatos y cuentos de ciencia-ficción en revistas de fantasia.
Su fama creció desde que empezó en la decada de los ‘60 a comentar las operaciones Apolo para la CBS y la realización de un par de series en los ‘80.
Pero su momento cumbre, su consagración como uno de los padres de la ciencia-ficción moderna y como no, del divulgamiento cientifico, le llego de la mano de uno de sus cuentos cortos, El centinela. Gracias a este relato Stanley Kubrick decidió llamar a Clarke y entre ambos crear “2001: Una Odisea Espacial”, que se vio recompensada con multiples premios y se estreno el mismo año de publicación de la novela omonima, un 1968 glorioso.
Su vida a terminado donde el quería, en su paradisiaca casa de Colombo, capital de Sri Lanka y no por una larga agonia si no por un corazón que al igual que HAL, perdió el sentido de su función.
Nos vemos, Clarke.
P.D.: Ya se que no tiene que ver con el tema del blog, pero bien es cierto que siempre fué uno de mis iconos a seguir, este post es una memoria personal.
Sir Arthur C. Clarke en la Wikipedia.